Saturday, December 3

Cinco estrellas para “Aftersun”: vacaciones en el tiempo

Un vínculo vivo es lo que propone Aftersun, el inspirado debut de la escocesa Charlotte Wells. La premisa es simple como el verano: Calum (Paul Mescal) y su hija Sophie (Frankie Corio) vacacionan en un hotel en Turquía. El mar, la pileta y los eventos nocturnos serían un tópico de no ser por los sinuosos bordes por los que el filme se desplaza: el padre apenas ronda los 30 años y la hija tiene 11, y el lazo entre ellos se desdibuja al punto que un chico piensa que son hermanos.

Los estereotipos se corren de lugar en un dúo que habita una transición más que un estado, tanto en la adolescencia que espera a Sophie y que ella atisba por mirillas o roces imprevistos como en un padre que no se identifica con su rol.

Los diálogos evidencian que los padres de Sophie están separados, que Calum reside en Inglaterra y Sophie y su madre en Escocia, que ese paseo luminoso es sólo una convivencia fugaz. El karaoke desafinado de Losing my religion que entona Sophie resume a la perfección ese tierno desencanto, la desconexión íntima entre ambos.

Aftersun es ambigua ya desde su mirada: el sensible abordaje de Wells –que, dado que la historia transcurre en la década de 1990, cabría asumir como propia– arranca con el registro pixelado de una grabación, y varios pasajes responden a esa filmación casera que emprenden padre e hija.

Un plano clave reproduce un video de ellos en un televisor, que cuando se apaga los refleja sentados a la vez que un espejo muestra a Calum y una cámara apagada apunta al espectador; como si fuera poco, se hace foco en los libros apilados al margen: tai chi y meditación, poemas de Margaret Tait (cineasta que comparte poética con Wells) y un título que reza “Ser consciente de estar consciente”. ¿Es acaso la mesa de hotel de Calum y Sophie o la mesa de la cineasta, que exhibe el trasfondo del largometraje?

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Esa oscilación sutil entre memoria, imaginación y tiempos múltiples es la mayor conquista de Aftersun, que de otro modo sería un filme contemplativo más de cartelera. Una oscura inmersión en el mar, el salto a una Sophie adulta y un desenlace abstracto catapultan a Aftersun hacia otra dimensión, una en la que el sol ya no resplandece igual pero donde las almas se encuentran en una intemperie vertiginosamente simultánea.

Aftersun. Reino Unido, EE.UU., 2022. Guion y dirección: Charlotte Wells. Con Paul Mescal, Frankie Corio y Celia Rowlson-Hall. Duración: 102 minutos. Clasificación: apta para mayores de 13 años. En cines, y después en la plataforma Mubi.

Reference-www.lavoz.com.ar

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