Sunday, December 4

Caso Blas: Mosquera eludió culpas, las descargó en mandos policiales y le respondieron desde Jefatura

El día y el testimonio más esperados en el juicio por el crimen de Valentino Blas Correas (17) pasó sin mayores sobresaltos para el exministro de Seguridad Alfonso Fernando Mosquera, quien lejos de asumir responsabilidades por el tratamiento de la crisis derivada por el asesinato por gatillo fácil, las descargó en los mandos policiales.

Desde el comienzo y sin que nadie le hubiera hecho preguntas, Mosquera abordó un tono de discurso político cuando comenzó a relatar los hechos. Nadie pudo hacer cesar ese tono que no abandonó hasta que se retiró pasadas las 16.

Iniciando una alocución personal, relató cómo fue tomando conocimiento de los hechos de aquella madrugada del 6 de agosto de 2021, cuando le informaron por teléfono del crimen de Blas. Además de dar las primeras directivas para que la Policía sea una “caja de cristal” abierta a la investigación, según dijo, comentó que le llamó al gobernador Juan Schiaretti a quien nunca escuchó “tan apesadumbrado e indignado”. Luego de esa conversación, recibió tres directivas: tomar contacto con los familiares de Blas, ponerse a disposición del fiscal e ir a fondo en la investigación.

Entre las frases para apartarse de las responsabilidades, Mosquera sostuvo: “Jamás fui informado que los familiares de Valentino Blas Correas, ni su mamá ni otros familiares, se encontraban ni en la Jefatura de Policía, ni en otro lugar”.

Lo mismo dijo sobre que hubieran implantado un arma, indicando que tal información no le fue suministrada nunca desde la Policía.

Al avanzar en su testimonio, comenzaron a hacerle preguntas hasta que el vocal Juan Manuel Ugarte le hizo precisar el nombre de la actual jefa de Policía Liliana Zárate Belletti como responsable de que el cabo 1° Javier Catriel Alarcón haya estado en la calle con un arma de fuego habiendo reprobado el examen de tiro. Aclaró el testigo que la responsabilidad pasa por haber sido en su momento la directora general del área de Recursos Humanos de la Policía.

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Si bien reconoció que él la propuso como jefa de Policía (tras el crimen de Blas), añadió Mosquera que él desconocía que Alarcón hubiera reprobado el examen.

También aseguró que a los dos jefes de Policía -la actual y quien lo era en 2020, Gustavo Vélez- les preguntó si los uniformados que portaban un arma eran idóneos para eso. “Siempre fui informado de que todo el personal policial que portaba un arma era idóneo y preparado” para eso, sostuvo en la Cámara 8ª del Crimen.

Alarcón y el cabo 1° Lucas Gómez están acusados por el homicidio de Blas Correas. Además, en este juicio hay otros 11 imputados por hechos relacionados con el encubrimiento del crimen.

Sobre los exámenes de tiro, Mosquera señaló que no era parte de su función estar enterado aunque sí concurría frecuentemente “como observador” a algunas de esas prácticas en el Tiro Federal de camino a La Calera.

Indicó luego de modo categórico que “lo primero que se les enseña a los policías es a no disparar”.

En otro tramo de su declaración introdujo el tema de su relación con el abogado querellante Alejandro Pérez Moreno, añadiendo que se comunicó con él cuando se enteró que asumía la representación de la familia de Blas Correas. “Doctor, le quiero pedir un favor, no quiero ser invasivo, pero le quiero pedir que le transmita a la familia mis más sentidas condolencias”, relató que le dijo al abogado.

Luego de esto, dijo que mantuvo un vínculo frecuente con Pérez Moreno.

Por otra parte, respondió a la pregunta del fiscal Fernando López Villagra respecto de si le llamaba la atención que se traslade un arma “trucha” dentro de un móvil policial. “No me llama la atención, me parece aberrante”, respondió Mosquera.

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Al comienzo de su declaración, el exministro calificó de acto de “violencia institucional” y “violatorio de los derechos humanos” el crimen de Blas. También señaló que este episodio “constituye una de las páginas más oscuras de la Policía de Córdoba”.

Seguidamente añadió que ese hecho también fue un “acto de violencia institucional y flagrantemente violatorio de los derechos humanos; esas son mis convicciones personales”.

Explicaciones de la jefa

Contra todo lo que dijo Mosquera, la jefa de Policía se comunicó con esta Redacción y dio su versión de las responsabilidades que le correspondieron como directora general de Recursos Humanos, a cargo de la capacitación de los uniformados.

Zárate Belletti indicó que todo está enmarcado con lo que dicta la ley 9.728.

Indicó que Alarcón estaba transitando los exámenes para un ascenso y que, en ese marco, fue reprobado en la parte práctica de tiro. Ese examen en el Tiro Federal se hizo el 27 de julio de 2031 y terminó reprobado, con dos disparos certeros sobre 10. El mínimo para aprobar son 8.

Pero la jefa comentó que el procedimiento que marca la ley establece que debe volver a ser convocado dentro de los próximos 30 días, lo que se programó para el 14 de agosto de 2021, cuando Alarcón ya estaba detenido por el crimen de Blas.

Después de ser reprobado en ese segundo examen se inicia el procedimiento para privarlo del arma.

También dijo la titular de la fuerza de seguridad que el examen que transitó Alarcón no era para rehabilitarlo por haber estado en pasiva, para entregarle nuevamente el arma.

Por el contrario, añadió, estaba en situación administrativa “servicio efectivo normal”. Además, había aprobado las prácticas de tiro cuando egresó de la escuela y cuando ascendió de agente a cabo.

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Para despejar dudas, Zárate Belletti recordó que esto mismo fue lo que declaró cuando le tocó pasar como testigo durante el juicio, esgrimiendo también los dictados de la ley 9728.

Devolución a Cumplido

En la jornada anterior, quien era el segundo de Mosquera en el ministerio, el abogado Lucas Mezzano, había trastabillado en su testimonio a la hora de explicar las negociaciones y tratos con el comisario retirado Cumplido.

Esto no ocurrió con Mosquera que destacó los méritos profesionales de quien viene acusándolo desde hace meses pero no se hizo cargo de las acusaciones de haber dado directivas para enfriar el crimen por gatillo fácil de un chico de clase media. Tampoco aceptó haberle pedido al excomisario que “se borre” o “desaparezca” durante un tiempo, tras el asesinato.

Con relación a la cesión de un auto, dijo que él se lo hizo ceder, pero que Cumplido era ambicioso y debería haberlo devuelto cuando se alejó de la actividad.

Perdón dos años después

Al finalizar su declaración, Mosquera pidió permiso para pararse y pedir disculpas a la familia de Blas Correas. La mamá de la víctima, Soledad Laciar, tomó la palabra y agradeció el gesto, no sin recordarle que el Gobierno nunca se las había pedido.

También Soledad aprovechó la situación para comunicarle a Mosquera que entendía que estaba admitiendo las responsabilidades y ese es el punto de partida para comenzar a revertir los errores en las políticas de seguridad que terminaron con la vida de su hijo.

Por otra parte, para este viernes se prevé la última audiencia antes de un receso de dos semanas. En esta audiencia se espera la presencia del testigo Gustavo Vélez, quien era jefe de Policía durante el crimen.

Reference-www.lavoz.com.ar

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